jueves, 17 de febrero de 2022

ESQUEMA PARA REALIZAR UN TEXTO EXPOSITIVO

 Esquema para el texto expositivo.


Un esquema es una lista de ideas que consideras importantes para desarrollar tu texto expositivo. Cada idea debe escribirse en un listado teniendo en cuenta las tres secciones principales del texto:


Introducción
Desarrollo
Cierre.


EJEMPLO

Tema: Los animales domésticos

1.- Definición
2.- Diversidad de animales domésticos
3.- Clasificación de los animales domésticos.
4.- Beneficios de tener un animal domésticos
4.- Cuido de los animales domésticos

 

UTILIDAD DEL ESQUEMA

  • El esquema te ayuda a organizar tus ideas
  • El esquema te permite explorar las ideas que quieres exponer
  • El esquema es flexible, cuando estés escribiendo pueden surgir nuevas ideas.




lunes, 31 de mayo de 2021

EXAMEN FINAL DE SEMESTRE

Escuela Bella Vista

Español. Grado 9 

Profesor: Alejandro Borges 

Nombre del estudiante: 

Fecha: 31/05/21


Hora de inicio: 10.55 am.
Hora de finalización: 12.10 pm. 


EXAMEN FINAL DEL SEGUNDO SEMESTRE 


INSTRUCCIONES: 

1.- Copia y pega el examen en Q4 de tu portafolio en un documento con el nombre de Examen Final 2do Semestre. 

2.- Mantén tu cámara encendida. 

3.- Al finalizar el tiempo del examen, convierte en un PDF y envíalo por managebac, solo serían válidos los exámenes enviados en el tiempo previsto. 


PARTE I:

Realiza un comentario breve sobre el siguiente poema de Gabriela Mistral. Explica el contenido del poema y con qué propósito son utilizados al menos 2 de los recursos literarios. Incluye abundantes y bien seleccionadas evidencias en tu comentario.



MANITAS

GABRIELA MISTRAL


Manitas de los niños,
manitas pedigueñas,
de los valles del mundo
sois dueñas.

Manitas de los niños
que al grano se tienden,
por vosotros las frutas
se encienden.

Y los panales llenos
de su carga se ofenden.
¡Y los hombres que pasan
no entienden!

Manitas blancas, hechas
corno de suave harina,
la espiga por tocaros
se inclina.

Manitas extendidas,
piñón, caracolitos,
bendito quien os colme,
¡bendito!

Benditos los que oyendo
que parecéis un grito,
os devuelven el mundo:
¡benditos!


PARTE II

Lee el siguiente fragmento de la obra “Sueño de una noche de verano” de Shakespeare y contesta las preguntas que se hacen al final


ACTO PRIMERO


La escena, en Atenas y un bosque de sus alrededores.



ESCENA PRIMERA


Atenas. Cuarto en el palacio de Teseo.


Entran TESEO, HIPÓLITA, FILÓSTRATO y acompañamiento.


TESEO.—No está lejos, hermosa Hipólita, la hora de nuestro matrimonio, solo faltan  cuatro felices días 


HIPÓLITA.—Pronto pasarán cuatro días en cuatro noches y harán pasar rápidamente, en sueños, el tiempo


TESEO.—Ve, Filóstrato, a poner en movimiento a la juventud ateniense y prepararla para las diversiones


(Sale FILÓSTRATO.)


TESEO. -- Hipólita , gané tu corazón con mi espada, pero me casaré contigo de otra manera. Haremos una gran fiesta en toda Atenas.


(Entran EGEO, HERMIA, LISANDRO y DEMETRIO.)


EGEO. --¡Felicidades a nuestro afamado duque Teseo!


TESEO. -- Gracias, buen Egeo ¿Qué nuevas traes?


EGEO. -- Lleno de pesadumbre vengo, a quejarme contra mi hija Hermia. Avanzad, Demetrio. Noble señor, este hombre había consentido en casarse con ella... Avanzad Lisandro. Pero éste, bondadoso duque,  ha extraviado astutamente el corazón de mi hija y convertido la obediencia que me debe en obstinación. Así, mi benévolo duque, si aquí en presencia de vuestra alteza no consiente en casarse con Demetrio, reclamo el antiguo privilegio de Atenas: siendo mi hija, puedo disponer de ella, y la destinó a ser esposa de este caballero o morir según la ley establecida para este caso.


TESEO. --¿Qué dices, Hermia? Toma consejo, hermosa doncella. tu padre debe ser a tus ojos como un dios. Demetrio es un digno caballero.


HERMIA. --También lo es Lisandro.


TESEO. -- Lo  es en sí mismo; pero como no tiene el consentimiento de tu padre, hay que considerar como más digno al otro.


HERMIA. --Desearía solamente que mi padre pudiese mirar con mis ojos.

TESEO. --Más bien tu razonamiento debería mirar con los ojos de tu padre.

HERMIA. -- Que su alteza me perdone. Suplico a su alteza que se digne a decirme cual es el mayor castigo en este caso, si rehúso casarme con Demetrio.

TESEO. -- Perder la vida o renunciar para siempre a la sociedad de los hombres . Consultad pues, hermosa Hermia, tu corazón, date cuenta de tu tierna edad.  De no aceptar la voluntad de tu padre tendrías que ingresar a un convento y pasar toda tu vida allí


HERMIA. -- Entonces aceptaré el castigo de morir señor, pues no aceptaré casarme con Demetrio.

TESEO. -- Toma tiempo para reflexionar Hermia. Aún eres muy joven.



PREGUNTAS SOBRE EL FRAGMENTO


1.- ¿Cuál es la función de la acotaciones en el texto teatral?

R:

2.- ¿Cuál es el conflicto planteado en la escena?

R:

3.- ¿De qué manera el contexto histórico está presente en el fragmento?

R:

4.- ¿De qué manera se explora en el fragmento el problema de la desigualdad de género?

R:



lunes, 24 de mayo de 2021

EL TRABAJO DEL ACTOR Y EL DIRECTOR EN EL TEATRO

 


           Hermia y Lisandro             Teseo


                               Puck

EL TRABAJO DEL ACTOR Y EL DIRECTOR EN EL TEATRO


Para llevar a escena una obra de teatro se necesita un equipo de personas ya sean profesionales o aficionados al teatro.  Sin embargo un actor solo puede trabajar como actor y director para transmitir el contenido de una obra de teatro.

El trabajo del actor: es darle voz y movimiento al personaje. El actor debe transmitir las emociones y objetivos de su personaje.  Debe decir sus lineas con fluidez, entonación, articulación y proyección.  El actor debe construir al personaje para que el público comprenda lo que a través de él expresa el dramaturgo que escribió la obra.

El trabajo del director: es leer la obra y decidir de qué manera se va a representar la obra, el debe elegir la estética que debe haber en toda la obra. Uno de los aspectos más importantes del trabajo del director es su trabajo con los actores para la construcción de los personajes.


24/05/21

ASIGNACION

Seleccionar un monólogo y hacer un video realizando una lectura dramática del texto seleccionado. En esta asignación debes ser actor y director.  Debes construir tu personaje.  

1.- El video debe durar entre 1.00 y 1.30 minutos.

2.- Debes elegir un vestuario adecuado para el personaje.

3.- Debes decir las líneas con fluidez, entonación y articulación.

4.- Esta tarea la corregiré el día jueves en nuestra hora de clase de ese día.


NOTA ESPECIAL.  Los alumnos que durante este quarter lleven una calificación por debajo de 70 puntos debe trabajar los días 7 y 8 de junio en clases de recuperación. 

El plazo para completar las tareas faltantes es el dia 26 de mayo.



viernes, 21 de mayo de 2021

DIFERENCIAS ENTRE EL TEXTO TEATRAL Y LA PUESTA EN ESCENA DE LA OBRA

 DIFERENCIAS ENTRE EL TEXTO TEATRAL Y LA PUESTA EN ESCENA DE LA OBRA


un actor durante un monólogo



Actores memorizando sus textos



Partes de un escenario

El texto dramático está escrito para ser representado. En español llamamos a la representación de un texto teatral, puesta en escena.

ELEMENTOS DE LA PUESTA EN ESCENA

ELEMENTOS PRINCIPALES

1.- Los actores y actrices

2.- El espacio escénico

3.- El texto teatral

4.- El público.

OTROS ELEMENTOS

1.- Vestuario y maquillaje

2.- Música y efectos

3.- Equipo de luces

4.- Escenografía

5.- Utilería

CARGOS EN UN EQUIPO DE TEATRO

Hacer la puesta en escena es un trabajo en equipo donde cada persona tiene su responsabilidad.  En el teatro profesional estas son profesiones que se estudian a nivel universitario o habilidades que se consiguen con la práctica.  Algunos de los cargos son los siguientes:

1.- Director

2.- Actores y actrices

3.- Vestuaristas y estilistas

4.- Productor ejecutivo y de campo

5.- Escenógrafos

6.- Utileros

7.- Técnicos de sonido y luces

8.- Tramoyista

Todos estos profesionales trabajan con las ideas que plantea el director con el propósito de buscar la mejor manera de presentar al público el texto dramático. Cada uno tiene una tarea específica y junto a todo el grupo logran la mejor puesta en escena.


ASIGNACION

21/05/21

Selecciona un personaje y elige las líneas que necesites para hacer un monólogo de por lo menos 1 minuto con 30 segundos.  Al decir tus líneas debes hablar con fluidez, correcta pronunciación, entonación y respiración adecuada para transmitir las emociones y la intención del personaje.  Debes utilizar tus manos para contribuir a transmitir tu personaje.

PROXIMO MARTES: QUIZ/ PRUEBA DE LECTURA Y ENTREGA DE VIDEO CON EL PERSONAJE.



lunes, 17 de mayo de 2021

ACTOS I Y II DE "SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO"




Asignación 17/05/21

 

INVESTIGA LAS SIGUIENTES CARACTERISTICAS DEL GENERO DRAMATICO

TOMANDO EN CUENTA LOS ACTOS I Y II DE “SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO”

 

1.- Explica los 4 elementos fundamentales del texto teatral en el Acto 1 de “Sueño de una noche de verano”

Personajes:

Acción:

Tiempo:

Espacio:

 

2.- ¿Cuál es el conflicto planteado en la Acto 1?

 

3.- ¿Con qué propósito son utilizadas las acotaciones en el Acto 1?

 

4.- ¿En la escena 4 se desarolla un monólogo o un diálogo? ¿Por qué?

 

5.- ¿Qué personajes intervienen en el Acto II?

 

6.- ¿Cuántas escenas tiene el Acto II?

martes, 11 de mayo de 2021

EL TEATRO COMO GENERO LITERARIO DRAMATICO

 EL TEATRO O GÉNERO DRAMÁTICO

    El teatro o género Dramático en el género literario a través del cual los autores plantean una historia a través del diálogo entre personajes, el diálogo es como sabemos, uno de los rasgos de estilo más importante de este género.  El teatro occidental nace en Grecia, hay 3 grandes dramaturgos que debes conocer, ellos son Esquilo, Sófocles y Euripides.  

En la clase de hoy iniciaremos la lectura de "Sueño de una noche de verano"que es el texto que utilizaremos para aprender sobre el género dramático.

11/05/21

Asignación:

1.- Lectura de la obra, según el orden de lectura que señale el profesor.

2.- Tarea: Invetigar sobre:

2.1.- Origen del teatro

2.2.- Caracteristica del género teatral

 

lunes, 10 de mayo de 2021

SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO



SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO



Q4

Segundo Semestre

El Sueño de una Noche de Verano*

William Shakespeare


*Adaptación Profesor Alejandro Borges


Esta es una adaptación de la obra hecha para la clase de Drama de grado 8 de la Escuela Bella Vista de Maracaibo. En esta adaptación se conserva el sentido de la obra original, pero no se presentan los personajes comediantes.

ELENCO 



HERMIA, hija de Egeo, enamorada de Lisandro…….… Sofía Rosales 

ELENA, enamorada de Demetrio……………………….…Paulina Bolívar

LISANDRO, Enamorado de Hermia………………,,,,,..….Michele  Silva 

DEMETRIO, enamorados de Hermia………………,….....Santiago Mogollón

OBERÓN, rey de las hadas……………………………….. Invitado

TITANIA, reina de las hadas………………………………. Lucía Maestre

HADA, hada servidora de Titania…………………………..Nicole Molina 

PUCK, o ROBÍN BUEN-CHICO, duende………………….Jemma De Beer

TESEO, duque de Atenas……………………………….…..Invitado

EGEO, padre de Hermia……………………………….…….Invitado

HIPÓLITA, reina de las Amazonas, prometida de Teseo...Invitada.


PRODUCCIÓN

Lucía-Michele

PROMOCIÓN 

Sofía

DIRECCIÓN DE ARTE

Jemma-Nicole

AMBIENTACIÓN

Paulina-Santiago

TÉCNICOS 

Todos

DIRECCIÓN GENERAL

Alejandro Borges




DRAMATIS PERSONAE


TESEO, duque de Atenas.


EGEO, padre de Hermia.


LISANDRO y DEMETRIO, enamorados de Hermia.


FILÓSTRATO, director de fiestas de Teseo.


QUINCIO, carpintero.


SNUG, ensamblador.


BOTTOM, tejedor.


FLAUTO, componedor de fuelles.


SNOWT, calderero.


STARVELING, sastre.


HIPÓLITA, reina de las Amazonas, prometida de Teseo.


HERMIA, hija de Egeo, enamorada de Lisandro.


ELENA, enamorada de Demetrio.


OBERÓN, rey de las hadas.


TITANIA, reina de las hadas.


PUCK, o ROBÍN BUEN-CHICO, duende.


FLOR-DE-GUISANTE, TELARAÑA, POLILLA y GRANO-DE-MOSTAZA, hadas.


PÍRAMO, TISBE, MURO, LUZ DE LUNA y LEÓN, personajes del sainete.




ACTO PRIMERO


La escena, en Atenas y un bosque de sus alrededores.



ESCENA PRIMERA


Atenas. Cuarto en el palacio de Teseo.


Entran TESEO, HIPÓLITA, FILÓSTRATO y acompañamiento.


TESEO.—No está lejos, hermosa Hipólita, la hora de nuestro matrimonio, solo faltan cuatro felices días


HIPÓLITA.—Pronto pasarán cuatro días en cuatro noches y harán pasar rápidamente, en sueños, el tiempo


TESEO.—Ve, Filóstrato, a poner en movimiento a la juventud ateniense y prepararla para las diversiones


(Sale FILÓSTRATO.)


TESEO. -- Hipólita , gané tu corazón con mi espada, pero me casaré contigo de otra manera. Haremos una gran fiesta en toda Atenas.


(Entran EGEO, HERMIA, LISANDRO y DEMETRIO.)


EGEO. --¡Felicidades a nuestro afamado duque Teseo!


TESEO. -- Gracias, buen Egeo ¿Qué nuevas traes?


EGEO. -- Lleno de pesadumbre vengo, a quejarme contra mi hija Hermia. Avanzad, Demetrio. Noble señor, este hombre había consentido en casarse con ella... Avanzad Lisandro. Pero éste, bondadoso duque, ha extraviado astutamente el corazón de mi hija y convertido la obediencia que me debe en obstinación. Así, mi benévolo duque, si aquí en presencia de vuestra alteza no consiente en casarse con Demetrio, reclamo el antiguo privilegio de Atenas: siendo mi hija, puedo disponer de ella, y la destinó a ser esposa de este caballero o morir según la ley establecida para este caso.


TESEO. --¿Qué dices, Hermia? Toma consejo, hermosa doncella. tu padre debe ser a tus ojos como un dios. Demetrio es un digno caballero.


HERMIA. --También lo es Lisandro.


TESEO. -- Lo es en sí mismo; pero como no tiene el consentimiento de tu padre, hay que considerar como más digno al otro.


HERMIA. --Desearía solamente que mi padre pudiese mirar con mis ojos.


TESEO. --Más bien tu razonamiento debería mirar con los ojos de tu padre.


HERMIA. -- Que su alteza me perdone. Suplico a su alteza que se digne a decirme cual es el mayor castigo en este caso, si rehúso casarme con Demetrio.


TESEO. -- Perder la vida o renunciar para siempre a la sociedad de los hombres . Consultad pues, hermosa Hermia, tu corazón, date cuenta de tu tierna edad. De no aceptar la voluntad de tu padre tendrías que ingresar a un convento y pasar toda tu vida allí



HERMIA. -- Entonces aceptaré el castigo de morir señor, pues no aceptaré casarme con Demetrio.


TESEO. -- Toma tiempo para reflexionar Hermia. Aún eres muy joven.



DEMETRIO. -- Cede, dulce Hermia. Y tú, Lisandro, renuncia a tu loca pretensión ante la evidencia de mi derecho.


LISANDRO. -- Demetrio, tenéis el amor y el consentimiento de su padre. Dejadme el de Hermia.


EGEO. --Desdeñoso Lisandro, es verdad que tiene mi consentimiento y por eso le doy lo que es mío. Ella es mi hija, y cedo a Demetrio todo mi poder sobre ella.


LISANDRO.—Señor, tan bien nacido soy como él, pero mi amor le aventaja. Mi fortuna es en todos los casos considerada tan alta, si no más, que la de Demetrio. Y lo que vale más, soy a quien ama la hermosa Hermia. Además todos saben que Demetrio estaba comprometido para casarse con Elena


TESEO. -- Confieso haber oído eso y me proponía a hablar sobre ello con Demetrio. Sin embargo, venid, Egeo y Demetrio; debo comunicarles algunas instrucciones. Y en cuanto a ti, bella Hermia, has el esfuerzo de aceptar la voluntad de tu padre; o, si no preparate a sufrir la ley de Atenas, la cual os condena a la muerte o al voto de vida célibe. Ven, Hipólita mía, Venid también Egeo y Demetrio; tengo que instruirlos en lo relativo a mi boda.


EGEO. -- Por deber y por afecto os seguimos.


(Salen TESEO, HIPÓLITA, EGEO, DEMETRIO y el séquito.)




ESCENA 2


LISANDRO. --¿Y bien, amor mío? ¿Por qué palidecen tanto tus mejillas?


HERMIA. -- Por toda esta dificultad Lisandro, es a ti a quien quiero.


LISANDRO. -- Siempre el camino del verdadero amor tiene algunas dificultades.


HERMIA. -- Pues si los verdaderos amores siempre fueron contrariados. Tengamos, pues, mucha paciencia en nuestra prueba.


LISANDRO. -- Prudente consejo. Escucha Hermia. Tengo una anciana tía viuda, y muy rica y sin hijos, que me considera como su hijo único. Su casa queda a siete leguas de Atenas; y allí, gentil Hermia, podremos casarnos, pues la dura ley de Atenas no puede perseguirnos hasta allí. Si me amas, abandona silenciosamente la casa de tu padre mañana por la noche, que yo te aguardaré en el bosque a una legua de la ciudad, en el punto donde te encontré una vez con Elena


HERMIA. -- Buen Lisandro mío, te juro por el amor que me encontraré mañana a tu lado en el mismo sitio que designas.


LISANDRO. -- Cumple tu promesa, amor mío. Mira, aquí viene Elena.


(Entra ELENA.)


ESCENA 3


HERMIA. -- Sed con Dios, bella Elena. ¿Adónde vas?


ELENA.—¿Bella me llamas? Retira ese nombre. Demetrio ama tu hermosura. ¡Enseñame cómo has hecho para que Demetrio se enamore de ti!


HERMIA. -- Lo miro muy enojada y, sin embargo, me ama.


ELENA. --¡Ah, si vuestro enojo pudiera enseñar a mis sonrisas semejante destreza!


HERMIA. -- No lo quiero y, sin embargo, me ama.


ELENA. --¡Si pudieran mis súplicas obtener semejante efecto!


HERMIA. -- Cuanto más lo aborrezco más y más tenazmente me persigue.


ELENA. --¡Cuanto más lo amo más me aborrece!


HERMIA. -- Su locura, no es culpa mía, Elena.


ELENA. -- No, pero lo es de tu belleza. Ya quisiera yo ser culpable de esa falta.


HERMIA. -- Quedate tranquila, que él no volverá a verme jamás. Lisandro y yo vamos a abandonar este lugar. Nos iremos de Atena.


LISANDRO. -- Elena, te revelamos nuestro plan. Mañana por la noche, hemos convenido en salir de Atenas.


HERMIA. -- Y nos encontraremos en el bosque, allí donde tú y yo solíamos confiarnos nuestros secretos; y de allí apartaremos la vista de Atenas para buscar nuevos amigos. ¡Adiós, mi dulce compañera; ruega por nosotros, y que la buena suerte te entregue a vuestro Demetrio! (A Lisandro) Se fiel a la promesa, Lisandro; hasta mañana a medianoche.


(Sale HERMIA.)


LISANDRO. -- Puedes estar segura de que lo haré, Hermia mía.(A Elena) Adiós Elena, y ojalá, Demetrio te ame tanto como tú a él.


(Sale LISANDRO.)


ESCENA 4


ELENA. -- ¡Cuánto más felices pueden ser unos que otros! En toda Atenas se me tiene por tan hermosa como ella. Pero, ¿de qué me sirve? Demetrio no piensa así. Y así como él está enamorado de Hermia, yo estoy enamorada de él... Yo le avisaré la fuga de la bella Hermia, y mañana por la noche le acompañaré al bosque para perseguirla; tal vez por avisarle quede agradecido conmigo y por lo menos podré verlo, aunque solo sea por un momento.

(Sale ELENA.)




SEGUNDO ACTO


ESCENA PRIMERA


Bosque cerca de Atenas.

Entran un HADA por un lado y PUCK por otro. Imagen del hada moviendo sus brazos como en una danza antes de que aparezca puck.


PUCK. --¿Hacia dónde vas ahora, hada?


HADA. -- Sobre la colina, sobre el llano, entre la maleza, entre los matorrales, sobre el cercado, a través del y del fuego, por todas partes voy caminando más rápido que la esfera de la luna. Yo soy el hada que acompaña a la reina Titania.


PUCK. -- El rey viene a celebrar aquí sus fiestas. Cuida de que la reina no se presente a su vista, pues Oberón está muy enojado con ella, pues no le quiere entregar un paje.


HADA.—O yo equivoco vuestra forma o sois el astuto y maligno espíritu Robín buen-chico. ¿No eres ese duende?


PUCK. -- Has hablado con acierto. Yo soy ese alegre peregrino de la noche; yo hago travesuras y bromas que hacen sonreír a mi rey Oberón. Me gusta reir y divertirme con las equivocaciones de los humanos


HADA. -- Aquí viene mi señora.


(Entran OBERÓN por un lado, con su séquito, y TITANIA por otro, con el suyo.)


OBERÓN.—En mala hora te encuentro a la luz de la luna, orgullosa Titania.


TITANIA. --¿Y bien, celoso Oberón? Hadas, aléjense de aquí. He renegado de su compañía.


OBERÓN.—Poco a poco, jactanciosa. ¿No soy tu rey?


TITANIA. -- Pues entonces debería ser yo tu reina.



OBERÓN.— Entonces porque no me entregas el paje que tanto te he pedido. ¿Por qué te empeñas en contradecir a tu Oberón?


TITANIA. -- Deja tu corazón en paz Oberón. Ese paje seguirá siendo parte de mi cortejo.


OBERÓN.—¿Cuánto tiempo pensáis permanecer en este bosque?


TITANIA. --Quizá hasta después del día de las bodas de Teseo. Si quieres pacientemente tomar parte en nuestra danza y ver nuestros juegos en la claridad de la luna, ven con nosotros. Si no, aléjate de mí y yo evitaré los lugares que tú frecuentas.


OBERÓN.—Hagamos las paces y yo iré contigo.


TITANIA. -- No, ni por todo tu reino. Vámonos, hada, pues si me quedo más tiempo vamos a reñir de verdad.


HADA: Tienes razón señora, vámonos. Hasta luego buen gentil Puck, que todo esté bien en tu reino.


(Salen TITANIA y su séquito.)


OBERÓN.—Bien, sigue tu camino, que no saldrás de este bosque sin que yo te haya atormentado por esta ofensa. Ven aquí, mi gentil Puck. Tráeme la flor; que en otra ocasión te mostré. Su jugo, vertido sobre los dormidos párpados, hace que el hombre o la mujer se enamore perdidamente de la primera criatura viva que vea. Tráeme esa hierba y vuelve pronto


PUCK. --Si, señor. Daré una vuelta completa alrededor de la tierra en cuarenta minutos.


(Sale PUCK.)


OBERÓN.—Una vez en posesión de ese jugo, aprovecharé el momento en que Titania esté dormida y verteré el líquido sobre sus ojos. De la primera cosa que mire al despertar quedará enamorada. Pero, ¿quién viene? Soy invisible y puedo escuchar su conversación.


(Entra DEMETRIO, y ELENA detrás de él.)


DEMETRIO. -- No te amo, es inútil que me persigas. ¿Dónde están Lisandro y la hermosa Hermia?


ELENA. -- Demetrio tú me atraes como un imán al hierro, pero mi corazón no es de hierro, y me haces sufrir.


DEMETRIO. --¿Acaso te solicito? ¿Te hablo con dulzura? ¿O antes bien, no te digo en los términos más claros que no te amo ni puedo amarte?


ELENA. -- Y aun por eso mismo te amo más. Aunque no me quieras yo te amo.


DEMETRIO. --Huiré de ti y me ocultaré en los montes, te dejaré a merced de las fieras.


ELENA. -- No me importa, la más feroz no tiene un corazón como el tuyo.


DEMETRIO. -- No quiero discusiones contigo. Déjame ir, y si me persigues, ten por seguro que te haré algún mal en el bosque.


ELENA. -- Te seguiré por todo el bosque hasta encontrarte. !Demetrio esperame!


(Salen DEMETRIO y ELENA.)


OBERÓN.—Ve con Dios, ninfa. Antes que abandone este bosque, tú huirás de él y él será quien buscará tu amor. (Vuelve a entrar PUCK.) Alli viene Puck ¿Tienes la flor?


PUCK. --Sí; aquí está.


OBERÓN.— Escucha bien. Hay una joven ateniense que ama a un muchacho que no la quiere. Vierte el bálsamo en los ojos de ese joven, pero hazlo cuando la chica sea el primer objeto que haya de ver al despertar. (Puck escucha con atención)


PUCK: - ¿Cómo reconoceré al joven?


OBERON: -Conocerás al hombre por el traje ateniense con que está vestido. Haz todo esto con la debida precaución, a fin de que resulte, quedar él más enamorado de ella que ella de él.


PUCK. -- Está tranquilo, señor. Tu súbdito hará lo que dices.


(Sale PUCK.)


ESCENA SEGUNDA


Otra parte del bosque.

Entra TITANIA con su séquito.


TITANIA.—!Bailemos y cantemos hadas, y después, por un tercio de minuto, alejaos: cada una a lo que debe hacer. Cantad al son para dormirme; luego cada cual a su trabajo, y dejadme reposar.


HADA: (Canta una hermosa canción. Titania se va quedando dormida. Música mientras Titania se queda dormida)



(Salen el hada. TITANIA duerme. Entra OBERÓN.


OBERÓN.—Lo que veas al despertar (exprime la flor en los párpados de Titania), esto sea tu verdadero amor. Ama y languidece por ello; ya sea un gato,un oso, o un asno, ha de aparecer a tus ojos, cuando despiertes, como digno de ser amado.


(Sale OBERÓN. Entran LISANDRO y HERMIA.)


LISANDRO.—Amor mío, estás a punto de desmayarte a fuerza de caminar por el bosque, y a decir verdad he perdido el camino. Descansemos, Hermia, si te parece bien, y aguardemos la luz del día.


HERMIA.— Está bien, Lisandro. Busca un sitio para ti, que yo descansaré sobre estas hierbas.


LISANDRO. -- El mismo montón de hierbas puede servir de almohada para los dos.


HERMIA. -- No, buen Lisandro, amado mío. Por amor a mí, duerme a más distancia, no tan cerca.


LISANDRO. -- Como tú quieras Hermia, buenas noches amor.


(Duermen. Entra PUCK.)


PUCK. -- He caminado por el bosque entero, pero no he encontrado ateniense alguno en cuyos ojos pueda probar el poder del jugo de esta flor. ¡Noche y silencio!... ¿Quién hay allí?... Lleva vestido de Atenas. Éste, es el que me dijo mi señor, es el que no ama a la joven Elena. (le echa el jugo de la flor en los ojos) Cuando despiertes amarás a la primera joven que veas.



ELENA. --¡Ah! ¡Estoy tan cansada de perseguir a Demetrio! Pero, ¿quién está aquí? ¡Lisandro!... ¡En el suelo!... ¿Qué le habrá pasado? Lisandro, buen caballero, si estás vivo, despierta.


LISANDRO. -- (Despertando.) Y por tu dulce amor me arrojaré al fuego. ¡bella Elena!


ELENA. -- No digas eso, Lisandro. Tú sabes que tu gran amor es Hermia.


LISANDRO. --¿Hermia? ¡No! Me arrepiento de los fastidiosos instantes que he pasado con ella. No a Hermia, a Elena es a quien amo.



ELENA. --¡Queee! ¿Y he nacido para sufrir tan cruel burla? ¿Cuándo he podido merecer que me despreciéis de este modo? ¡Dios mío! ¡Que una mujer, por ser rechazada por un hombre, tenga que ser insultada por otro!


(Sale ELENA.)


LISANDRO. --¡Y tú, Hermia, duerme allí y jamás vuelvas a acercarte a Lisandro! Esperame Elena


(Sale LISANDRO)


HERMIA. --(despertando)¡Lisandro! ¡Qué! ¡No está aquí! Lisandro, ¡oh, Dios! ¿se ha ido? ¿Sin una palabra, sin una despedida? Habla si me escuchas. ¿No? Pues ya veo bien que estás lejos; lo buscaré en el bosque. Lisandroooo!


(Sale HERMIA)






TERCER ACTO

ESCENA SEGUNDA



Otra parte del bosque


Entra OBERÓN.


OBERÓN.—Quisiera saber si ha despertado Titania y, enseguida, sobre qué objeto recayó su primera mirada, como que ha de estar loca por él.(Entra PUCK.) Aquí llega mi mensajero.


PUCK. -- Mi ama está enamorada de un monstruo. Mientras ella dormía, un grupo de artesanos, se hallaba reunido para ensayar una obra destinada al día de las bodas del gran Teseo. El más tonto ellos, abandonó la escena y se metió en un matorral, y yo, aprovechando esta ocasión, lo convertí en un asno. y en ese instante Titania se despertó y en seguida quedó enamorada de ese burriquito.


OBERÓN.—Mejor ha salido esto que cuanto yo podía imaginar. Pero, ¿has vertido ya el jugo de la flor en los ojos del ateniense, como te lo encargué?


PUCK. -- Lo atrapé dormido. Eso también está despachado. Como la mujer ateniense estaba a su lado, cuando él despierte tendrá que verla.



(Entran DEMETRIO y HERMIA.)



OBERÓN.—Mantente cerca. Éste es el ateniense.


PUCK. --(Asombrado, pues se da cuenta de su equivocación) La mujer es la misma, pero no el hombre.


DEMETRIO. --¡Oh! ¿Por qué rechazas a quien os ama tanto?


HERMIA. -- Ya te he dicho Demetrio que no te amo ni voy a amarte. Y ahora para colmo Lisandro ha desaparecido.


DEMETRIO. -- No soy culpable de la desaparición de Lisandro.


HERMIA.— ¿Dónde está? ¡Ah, buen Demetrio! ¿Quieres devolvérmelo? te suplico que me digas que está bien.


DEMETRIO. -- Y si pudiera hacerlo, ¿qué me valdría?


HERMIA. -- El privilegio de no verme jamás. Me alejaré de ti. Debo buscar a Lisandro


(Sale HERMIA.)


DEMETRIO. -- Es inútil seguir en este arranque de ira. (Cansado) Así que me quedaré aquí por un rato y buscaré en el sueño alivio a mi dolor.


(Se acuesta DEMETRIO.)


OBERÓN.—¿Qué has hecho? Te has equivocado por completo, vertiendo el jugo en los ojos de Lisandro que ama de verdad a Hermia y no en los de Demetrio.


PUCK. -- Eso quiere decir mi señor, que la magia no es más fuerte que el destino de los hombres.


OBERÓN.—Ve por el bosque, más rápido que el viento, y procura encontrar a Elena de Atenas. Valiéndote de cualquier ilusión hazla venir. Yo encantaré los ojos de él antes que ella haya llegado.


PUCK. -- Si, mi señor… voy más veloz que una flecha . En un momento regreso.


(Sale PUCK.)


OBERÓN.—(Echandole el jugo de la flor a Demetrio) Flor de color de púrpura, penetra en el globo de sus ojos. Cuando él busque a su amada, que aparezca ella resplandeciente y que cuando despierte, implore el amor de Elena.


(Vuelve a entrar PUCK.)


PUCK.— Elena está próxima, y el joven a quien por equivocación le eche el jugo de la flor le suplica su amor. ¡Cómo hemos de divertirnos con sus diálogos! ¡Santo Dios, qué locos son los humanos!


OBERÓN.—El ruido que hacen despestará a Demetrio.


PUCK. -- Entonces Lisandro y Demetrio cortejarán a Elena, eso sólo ya es una diversión. No hay cosa que me guste tanto como lo imprevisto.


(Entran LISANDRO y ELENA.)


LISANDRO. --¿Por qué piensas que te busco por burla? La burla y el sarcasmo jamás vierten lágrimas


ELENA.— Esos juramentos pertenecen a Hermia.


LISANDRO. -- Me equivoqué cuando le juraba que la quería.


ELENA. -- Y te equivocas ahora al querer abandonarla.


LISANDRO. -- Demetrio la ama y no os ama.


ELENA.- Dejame Lisandro, allí está Demetrio (se acerca a Demetrio). Demetrio despierta.


DEMETRIO. -- (Despertando.) ¡Oh, Elena! ¡Diosa! ¡Ninfa perfecta y divina! ¿Con qué podré comparar tus ojos, amor mío? El cristal parecería barro comparado contigo.


ELENA.—¡Por amor de Dios! Veo que están todos conjurados contra mí para vuestro pasatiempo. ¿No basta que me aborrezcas, como sé que lo hacéis, sino que además han de unirse los dos para burlarse de mí?.


LISANDRO.— Demetrio. Sabes que conozco tu amor por Hermia, y aquí, con toda voluntad, con todo corazón, te cedo mi parte en su amor. Dadme la vuestra de el de Elena, a quien amo y amaré hasta la muerte.


DEMETRIO. -- Lisandro, quédate con tu Hermia. Si alguna vez la amé, ese amor se ha ido y no quiero nada de ella. Yo siempre he estado enamorado de Elena.


LISANDRO. -- Elena, eso no es verdad.


DEMETRIO. -- No desacredites la fe que no conoces. Mira allí viene Hermia tu amada.


(Entra HERMIA.)


HERMIA.—Mis ojos no pudieron encontrarte, Lisandro, pero mi oído me hizo seguir tu voz. ¡Ah! ¿Por qué me dejaste sola en el bosque?


LISANDRO. --¿Y por qué se quedaría aquel a quien el amor llama a otra parte?


HERMIA. --¿Qué amor podría apartarte de mi lado Lisandro?


LISANDRO.—El amor verdadero, que no podía separarse de la hermosa Elena, que embellece la noche más que el esplendor de todas las estrellas.


HERMIA. --!Hablas lo que no piensas!. Eso no puede ser.


ELENA. --¡Que! ¡También tú tomas parte en la conspiración! Ahora veo que se han unido los tres para formar este pasatiempo en contra de mí.


HERMIA.— Yo no me burlo de ti. Más bien me parece que ustedes se burlan de mí.


ELENA. --¿No has inducido a Lisandro a seguirme por burla y a alabar mis ojos y mi cara?


HERMIA. -- No comprendo lo que quieres decir.


ELENA.—Sí, no comprendes, finjan miradas tristes y háganse los locos cuando vuelvo la espalda. Pero adiós. Yo sola tengo la culpa, y pronto la remediaré.



LISANDRO. -- Quedate, gentil Elena, y oye mi excusa. ¡Hermosa Elena, amor mío, vida mía, alma mía!


HERMIA. -- Amigo mío, no te burles así.


DEMETRIO. -- Digo que te amo más de lo que él pudiera amarte.


LISANDRO. -- Si tal dices, retírate y vamos a probarlo.


DEMETRIO. -- Al instante, ven.



LISANDRO. -- Demetrio, sígueme si te atreves, y probemos en un duelo, quién de los dos tiene más derecho a pretender a Elena.


DEMETRIO. --¿Seguirte? Claro que sí y en un duelo probaremos quien tendrá el amor de Elena.


(Salen LISANDRO y DEMETRIO.)


(Sale ELENA.)


HERMIA. -- Estoy azorada y no sé qué decir.


(Sale HERMIA.)


OBERÓN.—Esto es fruto de tu negligencia. Tú incurriste en esa equivocación, o ¿hiciste esto por bellaquería?.


PUCK. -- Creedme, rey de las sombras, que me equivoqué. ¿No dijiste que reconocería al hombre por su traje ateniense? El hombre a quien le eché el jugo de la flor también iba vestido de ateniense.


OBERÓN.—Ya ves como estos enamorados buscan un sitio donde luchar por el amor de Elena. Ocúltate entre las sombras de la noche, y junto al hada de Titania guíen de tal manera a estos rivales tan lejos uno de otro que no se puedan encontrar. Unas veces imitando la voz de Lisandro excitaran a Demetrio con graves insultos, y otras harás lo mismo imitando la voz de Demetrio, y así llevarás a uno y otro hasta que caigan rendidos de cansancio y se hundan en el sueño. Exprime entonces en los ojos de Lisandro el jugo de esta hierba, que tiene la virtud de disipar toda ilusión. Cuando despierten, todo lo que ha pasado les parecerá un sueño.


HADA: Sí señor, así lo haremos para componer este enredo y Hermia quedé con Lisandro y Elena con su Demetrio.


OBERON: -Mientras ustedes se ocupan en esta misión, yo iré en busca de mi reina Titania y entonces desbarataré el encanto de sus ojos y haré que todas las cosas le parezcan como son en realidad.


HADA: - Si, por favor señor ayuda a mi reina. Ella se ha enamorado de un burriquito.


PUCK.—Es necesario hacer esto rápido, porque ya asoman las luces de la mañana y empiezan a desgarrarse los velos de la noche.


OBERÓN.—Apresurense, y dejen esta faena terminada antes de empezar el día.


(Sale OBERÓN.)


PUCK. -- Arriba y abajo los he de llevar, de un lado a otro, hasta que se cansen de caminar sin encontrarse.


HADA: - Vamos gentil Puck, antes que termine esta noche de verano tenemos que arreglar este enredo.


(Entra LISANDRO.)


LISANDRO. --¿Dónde estás, orgulloso Demetrio?


PUCK. --¡Aquí, villano! Con la espada desnuda y pronto al duelo


DEMETRIO. -- Al instante estoy contigo.


HADA. --Sígueme a mejor terreno.


(Sale LISANDRO como siguiendo la voz. Entra DEMETRIO.)


DEMETRIO. --¡Lisandro, habla otra vez! ¡Fugitivo! ¡Cobarde! ¿Adónde has huido? ¿Has ido a esconder tu cabeza en algún matorral?


PUCK. --¡Cobarde! Ven por acá y nos encontraremos para batirnos en duelo


DEMETRIO. --¿Estás ahí?


HADA. -- Sigue mi voz y llegaremos a donde se pueda probar el valor.


(Salen PUCK y DEMETRIO. Vuelve a entrar LISANDRO.)


LISANDRO. --Él va por delante y todavía me provoca. (Se acuesta) Con los primeros rayos de la luz del día descubriré a Demetrio y satisfaré mi venganza.


(Se duerme LISANDRO. Vuelven a entrar PUCK y DEMETRIO.)


PUCK. --¿Por qué no vienes cobarde?


DEMETRIO.—Ven si te atreves, cobarde, pues no haces más que huir de sitio en sitio y no osas aguardarme a pie firme y mirarme de frente. ¿Dónde estás?


HADA. -- Ven hacia aquí; aquí estoy esperándote


DEMETRIO. -- No me dejaré burlar una vez más. Caro has de pagar si alguna vez alcanzo a verte a la luz del día. Ahora ve a donde quieras. Ya la fatiga me fuerza a reclinarme aquí y esperar la luz del día.


(Se acuesta DEMETRIO y duerme. Entra ELENA.)


ELENA. --¡Oh penosa noche! ¡Noche larga y fastidiosa! ¡Acorta tus horas y deja brillar el consuelo en la luz de oriente, para que pueda yo volver a Atenas con el alba.


(Duerme ELENA.)


PUCK. -- Aquí viene la otra, triste y furiosa. Tenemos que terminar de arreglar este enredo.


HADA: -Cupido es un muchacho muy travieso, cuando así hace que las pobres doncellas se enamoren.


(Entra HERMIA.)


HERMIA. --¡Ah! Nunca he estado tan cansada ni tan triste. Aquí me quedaré hasta que llegue el día. ¡Qué los cielos guarden a Lisandro, si ha de haber duelo con Demetrio!


(Se acuesta HERMIA.)


PUCK. -- Gentil enamorado, duerme profundamente mientras aplico a tus ojos este remedio. (Vierte el jugo en los ojos de LISANDRO.) Cuando despiertes, amarás nuevamente a Hermia.


HADA: - Y quedará justificado el refrán que dice que «cada cual debe tomar lo suyo» o cada quien con su pareja , y nada saldrá al revés. y todo quedará en paz.


(Sale PUCK y HADA. DEMETRIO, ELENA, LISANDRO y HERMIA duermen.)




ACTO CUARTO


ESCENA PRIMERA



La misma decoración.


(TITANIA duerme. OBERÓN se adelanta. Entra PUCK.)


OBERÓN._ (Tocando con una hierba los ojos de TITANIA.)

Sé lo que debes ser y ve cómo debes mirar. Y ahora, Titania mía, despierta; despierta, mi dulce reina.


TITANIA. --¡Oberón mío! ¡Qué visiones he tenido en mi sueño! ¡Soñé que estaba enamorada de un asno!


OBERÓN.—(Se oye música suave.) Ven, reina mía, toma mi mano y hagamos retemblar la tierra en que duermen éstos. Ya estamos tú y yo reconciliados de nuevo, y mañana a medianoche bailaremos solemnemente en la casa del duque Teseo


HADA: -Gracias señor, mi reina volvió a ser la que era antes.


PUCK. -- Rey de las hadas, mira que ya va a ser de mañana. Pronto será de día.


OBERÓN.—Pues entonces, reina mía, vamos en pos de la noche; que nosotros podemos recorrer el mundo más rápidamente que la luna.


TITANIA. -- Ven, señor mío, y mientras, dime cómo ha sucedido que yo me haya encontrado aquí dormida en el suelo con estos mortales y enamorada de un asno.


(Salen, se oyen cuernos de caza. Entran TESEO, HIPÓLITA, EGEO y séquito.)



EGEO. --Señor. Ésta es mi hija aquí dormida; y éste Lisandro; este otro es Demetrio; ésta Elena. Me asombra encontrarlos todos juntos.


TESEO. -- Sin duda se levantaron de madrugada a observar el rito de mayo; y, oyendo nuestro intento, han venido atraídos por la solemnidad. Pero di, Egeo, ¿no es hoy el día en que Hermia debía decidir sobre su elección


EGEO. --Sí, mi señor.


TESEO. -- Di a los monteros que los despierten con sus cuernos. (Suenan los cuernos y exclamaciones dentro.) Buenos días, amigos. Les ruego que se levanten. Conozco que sois dos rivales enemigos. ¿Cómo sucede en este mundo tan extraña concordia y el odio se ha vuelto tan poco receloso que pueda dormir junto a su enemigo?


LISANDRO.—Señor, responderé confuso, medio dormido y medio despierto; sin embargo, puedo jurar que no me es posible decir cómo vine aquí. Me parece que vine con Hermia. Nuestro propósito era irnos de Atenas, a donde pudiésemos vivir sin el peligro de su ley.


EGEO. -- Basta, basta, mi señor. Pido que caiga sobre su cabeza todo su rigor. Se habrían fugado y así se habrían burlado de nosotros; de usted, de vuestra esposa; de mí, de mi consentimiento.



DEMETRIO.—Señor, la hermosa Elena me avisó de la fuga de ellos hasta el bosque, y yo, enfurecido los seguí; y Elena tuvo el capricho de seguirme también. No sé, señor, en verdad, como hemos llegado aquí..., es indudable que medió en ello algún poder mágico..., mi amor por Hermia desapareció como un copo de nieve, y ahora solo amo a Elena, y le seré para siempre fiel.


TESEO. -- La buena suerte los ha reunido, hermosos amantes. Ya oiremos después algo más sobre esto. Egeo, quiero colmar con creces vuestros deseos; porque, en breve, junto a nosotros, estas parejas serán unidas eternamente en el templo. Y por estar ya algo avanzada la mañana, dejaremos vuestro proyecto de caza. Volvamos, pues, a Atenas. Tres parejas seremos para dar a la fiesta gran solemnidad. Venid, Hipólita.


(Salen TESEO, HIPÓLITA, EGEO y Séquito)


DEMETRIO. -- Las cosas que nos han pasado parecen ya pequeñas y confusas, como lejanas montañas que se convierten en nubes.


HERMIA. --Diríase que veo estas cosas con ojos desviados, como cuando todos los objetos parecen dobles.


ELENA. --Igual me parece a mí que todo esto ha sido un sueño...


DEMETRIO. -- Pienso que todavía dormimos..., que soñamos. ¿Creéis que el duque estuvo aquí y nos invitó a que lo siguiéramos?


HERMIA. --Sí, y también mi padre.


LISANDRO. -- Y nos rogó le siguiéramos al templo...


DEMETRIO. -- Pues entonces estamos despiertos. Sigamos a Teseo hasta el templo y en el camino nos contaremos nuestros sueños.


(Salen.)



ACTO QUINTO

ESCENA PRIMERA


Aposento en el palacio de Teseo.


Entran TESEO, HIPÓLITA, FILOSTRATO, señores y séquito.


HIPÓLITA.—¡Qué extraña cosa es, Teseo mío, lo que dicen estos muchachos!


TESEO. --Más extraña que verdadera.Yo no les creo nada. Los enamorados y los locos viven tan alucinados y con tan caprichosas fantasías que imaginan más de lo que la fría razón puede comprender. Los locos, los enamorados y los poetas no son más que pura imaginación.



HIPÓLITA.—Pero el ser repetida la misma historia por todos, y el transfigurarse así la mente de todos ellos, da testimonio de algo más que imágenes de la fantasía y yo creo que se convierte en algo verdadero lo que dicen. !Como quiera que sea, es extraño y admirable!.


(Entran LISANDRO, DEMETRIO, HERMIA y ELENA.)


TESEO. --Aquí vienen los desposados, llenos de regocijo y buen humor. ¡Alegría, gentiles amigos! ¡Alegría y risueños días de amor acompañen vuestros corazones!


LISANDRO. --¡También alegría para usted y su esposa señor duque!

(Deben verse todos felices en esta escena cuando se edite)


TESEO -La campana de media noche ha sonado las doce. Es casi la hora de las hadas. Temo que dormiremos hasta muy entrada la mañana. A dormir amables amigos míos. Durante quince días continuaremos esta fiesta con pasatiempos nocturnos y nuevos festejos.


(Salen.)


Ruido de la noche. Pintura de Van Gogh. Noche estrellada.


ESCENA SEGUNDA/ ACTO V


Entra PUCK.


PUCK.—Ahora viene la noche oscura y aúlla el lobo a la luna, el trabajador cansado duerme. En la noche arden los tizones abandonados mientras el búho, con agudo chillido asusta a los que duermen.


HADA: - Y nosotros, duendes y hadas,que huímos de la presencia del sol, seguimos la noche como un sueño para hacer nuestra fiesta.


(Entran OBERÓN y TITANIA y séquito.)


OBERÓN.—Brillen alegres luces junto a la lumbre medio apagada. Y cada duende y hada salte tan ligero como el ave sobre los espinos. Y siguiéndome, bailen y canten alegremente.


TITANIA. -- Repetid primero esta canción, acompañando cada palabra con melodioso trino. Y con gracia propia de hadas, mano a mano, cantemos y bendigamos este lugar.


TODOS. -- (Bailan.)


HADA: (Canta una hermosa canción)


PUCK. -- (Recita.)

Gentil público. Si nosotros, que somos sombras, les hemos hecho reflexionar sobre el amor y el desamor. Piensen que solo ha sido un sueño en una medianoche de verano, pero no olviden de amar bien a todas las criaturas que tengan a su lado, a vuestras familias y a todos los seres vivientes de la tierra.


Por otra parte gentil público, no se resistan si quieren aplaudir Y, puesto que honesto Puck soy, si alcanzamos la inmerecida gracia de vuestros aplausos, pronto nos haremos amigos. Así pues, buenas noches a todos. Aplaudid, si amigos somos,


(Se va PUCK.)


FIN











ESQUEMA PARA REALIZAR UN TEXTO EXPOSITIVO

 Esquema para el texto expositivo. Un esquema es una lista de ideas que consideras importantes para desarrollar tu texto expositivo. Cada id...